Aparentemente esa idea de los grupos celulares no surgió en los años 80’s como muchas personas creen. Ya en 1600, habían surgido este tipo de reuniones entre los cristianos pietistas. El pietismo fue un movimiento en Alemania que surgió como “un intento de renovar la iglesia de Alemania al reestablecer varios temas tradicionales de la Reforma” (Heitzenrater, 2001, p.28).

La Reforma fue un movimiento dentro de la iglesia que surgió como una respuesta a los abusos de la Iglesia Cristiana de Roma, y que generó un cambió en el estilo de vida de los cristianos de Alemania; sin embargo aparentemente unos 100 años después esos valores que habían redefinido la vida del pueblo alemán y que se habían expandido por gran parte de Europa, fueron sepultados bajo legalismo y conflictos políticos, de manera que fue necesario que hombres como Phipil Jacob Spener revitalizaran la experiencia cristiana. Spener en su libro “Pia Desideria” (1675) señaló seis principios a los que la iglesia se debía reenfocar, y que resultan sumamente pertinentes para nuestro tiempo:

  1. La preeminencia de la Escritura como única autoridad para la vida y pensamiento cristiano.
  2. La importancia de la participación de los laicos en el trabajo de la iglesia; 3) La necesidad de un énfasis en la labor de evangelización de la iglesia.
  3. La importancia de la vida cristiana práctica por encima del intelectualismo filosófico que invadía (y sigue invadiendo) a la iglesia.
  4. La predicación enfocada en la experiencia de salvación del creyente, y no solo en la educación e información de los escuchas.
  5. La importancia de la preparación para la obra del ministerio, pero esta enfocada en las cualidades morales y espirituales de los aspirantes al ministerio, y no solamente en su capacitación académica.

De este movimiento, surgen grupos conocidos como “colegios de piedad”, que no eran mas que grupos pequeños de laicos que se reunían en casas y en los que se dedicaban a la oración y el estudio concienzudo de la Escritura. El Inglaterra fue Anthony Horncek quien en 1670 inicia las llamadas “Sociedades Religiosas”, que son una respuesta al estilo de vida de inmoralidad y de falta de interés en la religión que había dentro de las bancas de la Iglesia en Inglaterra. Heitzenrater (2001) menciona que estas sociedades eran grupos que “promovían la santidad del corazón”, que atacaron el problema de la inmoralidad en una base personal e individual. Sin un programa social para una reforma a gran escala, estos grupos promovían el trabajar una transformación “una persona a la vez”. Las reuniones eran diseñadas para ofrecer apoyo mutuo en el desarrollo de una piedad devocional basada en el estudio de la Escritura y otros trabajos teológicos, y ayudaban a la santidad y moralidad personal.

Ser parte de estas sociedades implicaba una serie de responsabilidades básicas que menciono a continuación:

  1. Orar continuamente durante el día, reconociendo nuestra continua dependencia de Dios.
  2. Participar de la Santa Cena al menos una vez al mes.
  3. Practicar la mansedumbre y humildad.
  4. Buscar tener pensamientos santos.
  5. Prevenir todo tipo de mal en la vida personal, asi como malas compañías y tentaciones conocidas.
  6. Guardar ayuno al menos una vez al mes.
  7. Luchar contra todo tipo de deseo pecaminoso.
  8. Evitar el orgullo, y sentimientos tales como el enojo y la impaciencia.
  9. Leer libros para la edificación espiritual.
  10. Dar buen testimonio a otros, vigilando el comportamiento propio.

Ser parte de estos grupos no era para cualquiera, debía de haber un compromiso serio por buscar a Dios y dejarse santificar por Él. En este tiempo veo con tristeza como muchos cristianos toman con demasiada ligereza el seguir a Cristo. Para muchas personas, buscar a Dios es una parte minúscula de sus agendas semanales, sin que represente un verdadero compromiso por vivir una vida en santidad. Esos deseos de buscar a Dios que nuestros hermanos de 1670 tenian se han esfumado, victimas de los vientos de la tecnología y los muchos afanes. Sobrealimentadas nuestras almas con medios, lecturas vanas, telenovelas, videos, perdemos de vista que nuestra alma necesita ser revitalizada por la única fuente de verdad a que el Ser humano debería aspirar: Dios.

Si tu dices que eres cristiano, vive tu fe al máximo, y ello no solo te transformará a ti y a quienes te rodean, hará prosperar tu camino y verás la bendición de Dios (Josué 1:8), sino que transformará tu entorno. Eventualmente, en Inglaterra, el estilo de vida de estos grupos, generaron un cambio evidente en la sociedad que los rodeaba. Con el tiempo, estas autonombradas “sociedades religiosas” promovieron la educación, la ayuda a los pobres, la propagación del evangelio, etc., y prepararon el camino para uno de los avivamientos mas extraordinarios de todos los tiempos, un movimiento transatlántico que no solo revitalizó la iglesia, sino que l levó el evangelio a lugares donde éste no había sido escuchado. Yo quiero eso, yo quiero vivir un mover de Dios en mi generación, así como nuestros hermanos del siglo XVII. Y, eso es posible promoviendo la santidad personal, trabajando en la transformación “una persona a la vez” en grupos celulares.

Hugo Almanza
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Heitzenrater, Richard, (2001). Wesley y el pueblo llamado metodista. Abingdon Press, Nashville TN.